Hace múltiples años que es absurdo buscar un único culpable, pues no lo hay, en el caos del calendario del baloncesto europeo. Considerablemente más para los equipos españoles que disputan, al unísono , la Euroliga y la ACB.
O lo que es lo mismo, las dos disputas de largo de más nivel fuera de la NBA. El gran problema , es conveniente ser honestos , es que los clubes tienden a ser conscientes de estos temas en el momento en que les afecta. Cuando subes el nivel, mucho más en algún momento te acaba llegando el sudoku. Es lo que le ha ocurrido al Valencia Basket. Cualquier espectador neutral tiene claro que es surreal que el Panathinaikos esté disputando la serie contra los taronja con sus partidos de la Liga Griega bloqueados y que los de Pedro Martínez jugasen en Manresa después de los 2 primeros en el Roig Arena, donde perdieron, y este domingo reciben al Baskonia con la segunda plaza de la Liga Endesa en juego a falta de cinco partidos para el desenlace de la Liga Regular.
Con uno de los partidos mucho más esenciales de la historia del Valencia Basket el miércoles, la entidad está a una victoria de disputar su primera Final Four de la Euroliga, y con la plantilla actual de 13 players libres (Puerto y López-Arostegui) el club ha convocado por primera vez a los tres players del aparato U22 vinculados, Álex Blanco, Tomas Talcis y Jorge Carot, y decidirá antes del partido si los incluye en el róster de los 12 que jugarán contra el Baskonia. Con la opción de activar también para la cita a Sima y Nogués podrían ser cinco los jugadores que tuviesen reposo entre aquéllos que mucho más minutos acumulan y puedan tener un papel determinante para el definitivo partido contra el Panathinaikos.
Los valencianos están obligados a poner en la balanza todos los parámetros , asimismo el respeto a la competición nacional, y el deportivo como es natural es uno de ellos. En la primera vuelta, los de Pedro Martínez triunfaron en Vitoria por 89-91 con lo que un triunfo de los vascos durante más de dos puntos, que coincidieron en Manises con la expedición que retornaba de Atenas, tendría como efecto que les superaría en la clasificación a final de temporada en un empate simple. De momento , el UCAM Murcia con su triunfo frente al Girona ya supera en balance al Valencia Basket antes de empezar el partido (con 22-8) y el Barça les empata a victorias tras superar al San Pablo Burgos y ponerse con un 21-9.
El efecto que tendrá el quinto partido del play-off de la Euroliga es un buen ejemplo de que la culpa del inconveniente del calendario no es de un actor. La ACB tenía fijado el miércoles 13 de mayo el partido de la Día 31 entre el Casademont Zaragoza y el Valencia Basket. Este sábado, la Liga Endesa comunicó el aplazamiento y la búsqueda de una fecha. Ahí viene lo complicado , ya que si no se mueven mucho más partidos no podría ser el viernes 15 (el Zaragoza juega un día después ) ni el sábado 16 (lo mismo con los taronja). La próxima semana es la de la Final Four. Si el Valencia Basket no llega a la cita por el título en el OAKA, se abre ahí el hueco para poner el partido pero si se clasifica estaríamos ante exactamente el mismo debate de si hay que poner un partido más en exactamente la misma semana donde un equipo español se juega un título europeo. La fecha límite para jugar ese partido aplazado es el miércoles 27 de mayo ya que el viernes 29 se disputa en horario unificado la última jornada de la Liga Regular.
Por su parte , el equipo de Rubén Burgos procurará hoy en Girona (19 horas, Teledeporte) su billete para la sexta final seguida de la Liga Femenina con una ventaja de un punto tras el 67-66 de la ida. Es decir , con la forma de pensar de que necesitarán en buena lógica una victoria para asegurarse el paso al partido por el título. «Debemos estar contentísimos con el partido que hicimos, sí que es verdad que en el final perdimos un poco el beneficio , pero vamos con las mismas ideas, energía, ganas y esa ilusión de poder conseguir ese título y esa clasificación para la final», analizó en la anterior Awa Fam. La de Santa Pola desea despedirse con otro título.

