El Sevilla se mete en una situación dramática tras entrar en puestos de descenso de la manera mucho más cruel en Pamplona, donde Osasuna remontó en la última jugada y donde el equipo de García Plaza no supo administrar la ventaja que le dio un tanto de Maupay bien entrada la seguna mitad. Raúl García de Haro, que salió desde el banquillo, y Catena en la minuto 99, inmediatamente antes del final, provocaron la decepción absoluta en el aparato andaluz, que vio antes de qué forma sus rivales suman y ganan partidos.









